«Para Elisa», la bagatela que cruzó todas las fronteras

Ludwig van nunca imaginó que su deliciosa pieza para piano, publicada en el siglo XIX, sería la banda sonora de los heladeros y lo bailes satánicos de Pablo Lescano. Tampoco que Theresa se enteraría después que estaba dedicada para ella. Con «Für Elise» o («Für Therese») a Beethoven se le juntó el ganado y habrá tenido que dar explicaciones como también el mercado de los palitos y bombones, que le debe siglos de derechos artísticos al alemán.

 

 

 

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